Hasta ese momento, ha vivido junto a su madre, sus hermanos y nosotros, rodeado de olores, rutinas y compañeros que conoce desde que nació. De repente, se encuentra en un entorno diferente, con personas nuevas, otros olores y una rutina que todavía no conoce.
Por eso, es importante recordar que es un bebé que necesita tiempo, paciencia y comprensión para adaptarse a su nueva vida. Cada cachorro tiene su propio ritmo y no todos reaccionan de la misma manera ante este cambio.
¿Qué puede pasar durante los primeros días?
- Puede mostrarse más tímido o asustado. Quizá esté más cohibido, busque tranquilidad o necesite tiempo antes de acercarse con confianza a las personas y explorar su nuevo hogar.
- Puede comer menos de lo habitual. El cambio de entorno puede afectar temporalmente a su apetito. Conviene ofrecerle su comida habitual y observar si va recuperando su ritmo normal.
- Puede hacer sus necesidades fuera del empapador. Aunque nuestros cachorros se entregan acostumbrados a utilizarlo, al encontrarse en una casa nueva pueden desorientarse y tener algún escape.
- Puede tardar más en hacer pipí o caca. Algunos cachorros modifican temporalmente sus hábitos al sentirse inseguros o estar sometidos a estrés. No hay que forzarlos ni castigarlos; es importante darles tranquilidad y observar que hacen sus necesidades con normalidad.
- Puede estar más tranquilo de lo habitual. Los cambios y las nuevas experiencias pueden hacer que necesite más descanso y momentos de calma.
Durante estos primeros días, lo mejor es respetar su espacio, mantener una rutina tranquila, ofrecerle compañía sin agobiarlo y dejar que explore su nuevo entorno a su ritmo. No necesita conocerlo todo ni relacionarse con todo el mundo desde el primer momento.
¿Cuándo debemos preocuparnos?
Aunque ciertos cambios leves y pasajeros pueden aparecer durante la adaptación, no debemos atribuir automáticamente cualquier síntoma al estrés.
Si el cachorro está muy apagado o presenta una apatía marcada, rechaza por completo la comida, tiene vómitos o diarrea, o muestra cualquier otro signo de enfermedad, hay que consultar con un veterinario.
Si tienes dudas sobre su comportamiento o su estado, ponte también en contacto con nosotros. Como criadores, queremos seguir acompañándote después de la llegada y ayudarte a distinguir las dificultades propias de la adaptación de aquellas situaciones que necesitan atención veterinaria.
